A la memoria de mi hermano del alma a un año de fallecido Nestor Otero

Expresaba siempre en sus conversas sea portavoz de la tranquilidad, sea portavoz de la esperanza, de la paz y de la alegría. Un breve recuento de alguien que se marchó físicamente, pero dejó un gran legado en los barrios de Naguanagua; en el deporte naguanaguense, y en la dirección de deporte de la alcaldía del mencionado municipio.

Cuando se cumplió un año de ida, notamos que el deporte ya no es lo mismo en dicha localidad; ya que el repunte que obtuvo con su presencia, se ha caído vertiginosamente para perder su capacidad futurista.

¡Con Néstor se apagó la llama deportiva, que mantenía el espíritu del deporte encendido!
La foto donde aparece Néstor en un conversatorio en Naguanagua con motivo de postularse a concejal. En aquel momento logramos reunir cerca de 300 personas en la plaza de Naguanagua.

Luis Hernández Estrella